Mi Esposa quiere que me drogue
Estaba a punto de cerrar el consultorio el Dr. Torres, había sido una ardua jornada de trabajo, se estaba alistando para irse, recogió sus plumas, guardo su estuche de diagnostico, su estetoscopio, apago la computadora, se sentía cansado era sábado, el día mas pesado de todos, el día que toda la gente recuerda que se siente enferma, después del viernes de fiesta, porque desde el jueves el cuerpo sabe que se acerca el viernes, viernes de fiesta, de emborracharse, de divertirse, de olvidar la espantosa semana, no hay cabida para el dolor o la enfermedad. Había visto alrededor de 20 pacientes, con diferentes problemáticas, diferentes enfermedades, diferentes actitudes, con algunos se había divertido, incluso había reído pero con otros habría preferido no ir a laborar ese día, pero por fin después de trabajar toda la semana e inclusive en fin de semana para pagar todas sus deudas, por fin iba a cerrar cuando de pronto antes de cerrar una mano se interpone. Era un hombre un tanto pecul...






